jueves, 7 de octubre de 2010

15 de octubre, Día Internacional del Lavado de Manos.

    
POR TU SALUD Y LA DE LOS DEMÁS, LÁVATE LAS MANOS !!!


     Antes de tratar de lleno el tema del lavado de manos, quisiera comenzar dando a conocer la flora que encontramos en las manos en condiciones normales, es decir, la flora residente, y con esto, se podrá comprender mejor la importancia del lavado de manos no sólo intrahospitalario, también extrahospitalario.
     Las infecciones hospitalarias afectan a alrededor del 10% de los pacientes hospitalizados y representan un problema mayor en las unidades asistenciales, con resultados que determinan un incremento en la estadía hospitalaria, mortalidad y morbilidad sustanciales y costos excesivos.
     Las infecciones hospitalarias contribuyen a 90 000 muertes de pacientes cada año e incrementan el gasto médico anual en aproximadamente 4 500 millones de dólares. Además, los patógenos resistentes a muchos antibióticos son los más frecuentes causantes de estas infecciones y esto hace más difícil encontrar un tratamiento efectivo. Las manos de los trabajadores de la salud  constituyen el modo primario de transmisión de patógenos multirresistentes a los pacientes. La higiene correcta de las manos es la medida más simple para prevenir el desarrollo y la expansión de la resistencia antimicrobiana. Sin embargo, en la mayoría de los centros asistenciales, la adhesión a la práctica del lavado de manos es inaceptablemente baja.



Flora microbiana de la piel

     La piel normal habitualmente posee bacterias, frecuentemente entre 102 y 106 UFC/cm2. Durante las actividades diarias los Trabajadores de la Salud acumulan microorganismos de manera progresiva en sus manos por el contacto con pacientes o con superficies o aparatos contaminados.   Los microorganismos que se encuentran en las manos se dividen en flora residente o flora transitoria.
     La flora residente coloniza las capas más profundas de la piel y son más resistentes a su remoción que la flora transitoria. Habitualmente está compuesta por estafilococos coagulasa negativos y corinebacterias que se multiplican en los folículos pilosos. La flora residente tiene menor potencial patogénico que la transitoria y se la considera muy importante para la resistencia frente a la colonización, previniendo la colonización por otros microorganismos potencialmente más patogénicos.
     La flora transitoria coloniza a las capas más superficiales de la piel, por períodos más cortos, y se adquiere generalmente por el contacto con otro paciente o superficies contaminadas. Se eliminan fácilmente por medios mecánicos como el lavado de las manos. La flora transitoria (por ejemplo,Staphylococcus aureus, bacilos gramnegativos o especies de Candida) es la responsable de la mayoría de las infecciones asociadas con los Trabajadores de la Salud y de la diseminación de la resistencia microbiana.



     Al lavar nuestras manos, eliminamos esta flora transitoria, que es la principal culpable de causar enfermedades nosocomiales en nuestros pacientes, está en nuestras manos el salvar o poner en riesgo la vida de los demás.


¿Pero qué es un lavado de manos adecuado???


     Un lavado de manos adecuado consiste en 13 sencillos pasos que se presentan a continuación:
1.- Retirar todas las joyas de las manos
2.- Abrir el grifo para regular el chorro de agua.
3.-

 Mojar las manos con agua.


4.- Aplicar el jabón antiséptico necesario: 3- 5ml.


5.- Restregar enérgicamente hasta formar espuma suficiente para cubrir ambas manos hasta la altura de las muñecas.


6.- Frotar las manos, palma con palma.


7.- Frotar la palma de la mano derecha con el dorso de la mano izquierda y palma izquierda con dorso de mano derecha entrelazando los dedos entre sí.


8.- Frotar los espacios interdigitales de ambas manos, entrelazando las mismas entre sí.


9.-Atrapar el pulgar de la mano derecha con la mano izquierda y frotarlo, se hará el mismo procedimiento pero con el pulgar contrario.


10.- Frotar las yemas de los dedos de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda y viceversa.


11.- Enjuagar las manos pasando éstas solamente una vez bajo el chorro de agua, es decir, sin regresar, ya que de hacerlo así, se contaminarán nuevamente.


12.- Secarse las manos con una toalla o sanita.


13.- Servirse de la sanita para cerrar la llave.




¿DUDAS AÚN?
Pues, aquí hay algunos videos que serán de utilidad...

   Ah!!! Y para los más pequeños del Hogar:





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